La incertidumbre continúa consumiendo a decenas de familias colombianas que desde hace varios meses no tienen noticias de sus seres queridos, quienes viajaron al extranjero tras ser contactados por presuntos reclutadores que les prometieron millonarios contratos para participar en la guerra entre Rusia y Ucrania.
Este jueves, madres, esposas, hermanas y otros familiares provenientes del Tolima, Caquetá, Valle del Cauca y otras regiones del país se reunieron frente a la Gobernación del Tolima para solicitar el apoyo de las autoridades y lograr que su llamado llegue al Gobierno Nacional, la Cancillería, las embajadas y los consulados.
Una de las voceras de la jornada fue Gloria Valencia, madre de uno de los colombianos desaparecidos, quien aseguró que las familias viven una angustia permanente por la falta de información.
«Somos muchas madres, esposas, hermanas y papás que estamos sufriendo por nuestros familiares. Estamos buscando respuestas porque de Rusia no conseguimos absolutamente nada. Vamos a la Embajada y prácticamente nos cierran la puerta», expresó.
Los familiares aseguran que ya agotaron múltiples gestiones sin obtener información sobre el paradero de sus seres queridos, por lo que ahora esperan que la Gobernación del Tolima sirva como puente para gestionar un acercamiento con el Gobierno Nacional y fortalecer las gestiones diplomáticas.
«Esta es la única esperanza que tenemos para que nos los traigan de regreso, vivos, muertos o prisioneros. Lo único que queremos es saber qué pasó con ellos», manifestó Gloria Valencia.
Durante la jornada también anunciaron la realización de una vigilia para mantener visible la situación de los colombianos desaparecidos. La actividad está programada para el próximo 27 de julio, a las 7:00 de la noche, en Ibagué, donde familiares, amigos y ciudadanos elevarán una oración y reiterarán su llamado a las autoridades para que no cesen los esfuerzos de búsqueda.
El caso ha generado preocupación nacional debido al creciente número de colombianos que habrían viajado al conflicto armado tras ser contactados por presuntas redes de reclutamiento, mientras decenas de familias siguen esperando una respuesta que les permita conocer el destino de sus seres queridos.

