La emergencia por los incendios forestales que golpean diferentes sectores del Tolima continúa dejando afectaciones en las comunidades rurales. En el municipio de San Luis, la situación llevó a las autoridades departamentales hasta la vereda San Cayetano, donde cerca de 50 familias han resultado afectadas por la conflagración.
Hasta este punto se desplazaron el gerente de la Empresa Departamental de Acueducto, Alcantarillado y Aseo del Tolima (EDAT), Rodrigo Herrera, y el director de Competitividad de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Julián Perdomo, con el propósito de acompañar a las familias y a los organismos que permanecen atendiendo la emergencia.
Durante la jornada fueron entregados elementos de hidratación destinados tanto a los bomberos y organismos de socorro que trabajan en la zona como a las familias que permanecen en el sector.
“Nos desplazamos hasta San Luis, a la vereda San Cayetano, trayendo hidratación para apoyar a los bomberos y a la comunidad que está bastante afectada”, manifestó Rodrigo Herrera, gerente de la EDAT.
La magnitud de la emergencia ha generado preocupación entre los habitantes de San Cayetano. Según lo informado por la EDAT, alrededor de 50 familias se han visto afectadas por la situación derivada del incendio.
Por su parte, Julián Perdomo, director de Competitividad de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, señaló que continuará el acompañamiento institucional en este sector, con el objetivo de articular nuevas acciones y gestionar ayudas para las familias que enfrentan las consecuencias de la emergencia.
Desde el Gobierno Departamental se mantiene el seguimiento a las zonas afectadas por los incendios forestales, mientras se articulan acciones con los organismos de socorro para fortalecer la respuesta y brindar asistencia a las comunidades.
Ante la persistencia del riesgo de incendios, el gerente de la EDAT hizo un llamado a la ciudadanía a extremar las medidas de prevención, especialmente en las zonas rurales.
Las autoridades insistieron en evitar las quemas y no arrojar elementos que puedan iniciar o facilitar la propagación del fuego, teniendo en cuenta las condiciones climáticas que actualmente incrementan el riesgo de nuevas conflagraciones.
Mientras los organismos de socorro continúan enfrentando las llamas, las comunidades rurales permanecen como una de las principales afectadas por una emergencia que sigue poniendo a prueba la capacidad de respuesta en diferentes municipios del Tolima.

