Han pasado más de cuatro meses desde que Jesús Bernabé Iscán Hernández, un niño de cinco años, salió hospitalizado de Bogotá con una orden médica para iniciar un tratamiento que permitiría reducir el tumor que crece en el lado izquierdo de su rostro. Sin embargo, según denuncia su madre, Luna, la Nueva EPS aún no autoriza la entrega del medicamento, pese a que existe una acción de tutela favorable y actualmente cursa un incidente de desacato.

La mujer aseguró a El Irreverente Ibagué que la espera ha significado ver cómo su hijo convive diariamente con el dolor mientras el tratamiento continúa sin iniciar.
«Ya llevo más de cuatro meses que al niño le mandaron ese medicamento para su tratamiento. Se colocó una tutela y nada. Ahorita estamos haciendo un desacato a ver qué responde la EPS. Es injusto lo que está pasando con mi hijo», afirmó.

De acuerdo con la madre, el menor presenta un tumor en la mejilla izquierda que le provoca inflamación, dolor y cansancio constante. Explicó que los especialistas le indicaron que el medicamento es indispensable para disminuir el tamaño de la masa antes de practicar una cirugía.
«El médico necesita que ese tumor quede pequeñito para poder operar al niño. No sé qué está esperando la EPS», expresó con preocupación.

Según relató, el medicamento tendría un costo cercano a los 10 millones de pesos mensuales, una suma imposible de asumir para su familia.
Un juez recordó que los problemas administrativos no pueden negar el tratamiento
En las páginas del fallo de tutela conocidas por este medio, el despacho judicial analizó las respuestas de las entidades vinculadas al proceso.

Durante el trámite, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) explicó que su función se limita a administrar los recursos del sistema y que no presta directamente servicios médicos. Sin embargo, el juez recordó que ninguna dificultad administrativa o presupuestal puede convertirse en una excusa para poner en riesgo la vida y la salud de un paciente, especialmente cuando existe una orden médica.
El despacho también señaló que la Secretaría de Salud del Tolima manifestó que la atención integral corresponde a la Nueva EPS, mientras que la Secretaría de Salud de Ibagué pidió ser desvinculada al considerar que la responsabilidad recae sobre la EPS. Por su parte, la Superintendencia Nacional de Salud indicó que sus funciones son de inspección, vigilancia y control, pero no de prestación directa de servicios.

La Nueva EPS guardó silencio
Dentro del análisis jurídico del caso, el juez dejó consignado que la Nueva EPS no respondió la acción de tutela, situación que fue tenida en cuenta durante el estudio del proceso.
El despacho planteó como problema jurídico establecer si la EPS vulneró los derechos fundamentales a la salud y a la seguridad social del menor al no suministrar el medicamento ordenado por el médico tratante.

En su argumentación recordó que el derecho a la salud tiene protección constitucional y que no solo garantiza la vida, sino también una vida en condiciones dignas, razón por la cual los tratamientos ordenados por los especialistas deben brindarse de manera oportuna e integral.
«Mi hijo me dice que le duele»
Mientras el proceso judicial avanza, Luna asegura que su hijo continúa esperando.
«Mi hijo se queja. Me dice: ‘Mami, me duele mucho, mami, mi cara me duele’. Me duele como madre verlo así y no poder hacer nada», relató entre lágrimas.

La mujer teme que el tumor continúe creciendo mientras la autorización sigue sin llegar.
«No sé si están esperando que ese tumor se agrande más. Yo voy a luchar por mi hijo hasta donde sea necesario, pero necesito que me ayuden para que él pueda recibir el medicamento que necesita», concluyó.

