«Creo que hay personas malas que se escudan en la religión para seguir haciendo la maldad», afirmó Linibeth Giraldo en el podcast Testimonios Colombia, de El Irreverente Ibagué. Radicada hoy en Medellín, llegó al espacio para hacer pública la situación que, asegura, atraviesa su familia desde hace más de veinte años y para pedir respuestas a las autoridades.
Sus señalamientos están dirigidos contra Jason Alberto Cardoso Alape, pareja de su madre, a quien relaciona con presuntos episodios de violencia intrafamiliar y con otros hechos que, según ella, son materia de investigación.
Giraldo habla del caso de una menor de la familia, ocurrido en 2020 según su relato, y asegura que sus allegados llevan años esperando avances. Afirma que el señalado estuvo cerca de un año privado de la libertad y que salió en 2022 por vencimiento de términos. Sostiene además que las audiencias se han aplazado de forma reiterada durante unos seis años.
Giraldo cuenta que Cardoso Alape llegó a ser siervo ministerial de los Testigos de Jehová, un cargo que ella compara con el de un pastor. Afirma que, tras ese caso, la congregación le hizo un comité interno, escuchó su versión y no lo expulsó. Según ella, él siguió participando en actividades de la iglesia, mientras que su familia fue señalada y apartada. Este medio no pudo confirmar esa versión de manera independiente.
La entrevistada relata situaciones que, según su testimonio, habrían afectado a otras mujeres de su familia, incluida ella. Sostiene que su madre, de 62 años, sufrió durante años agresiones físicas dentro de la relación y que, en un hecho reciente, su vida estuvo en riesgo. Según Giraldo, la madre fue valorada por Medicina Legal, hay una medida de alejamiento y el caso fue calificado por la Comisaría de Familia como violencia intrafamiliar, no como intento de feminicidio. Hoy, dice, su madre se encuentra bajo atención médica y teme que el señalado intente buscarla.
«Necesito que la Fiscalía actúe», dijo. Pidió que el proceso avance y que la congregación responda. Cuestionó además si las víctimas cuentan con el respaldo real de la Gobernación y la Alcaldía, y envió un mensaje a otras mujeres: «que no se queden calladas».
Giraldo aseguró que habla pese a que parte de su familia no está de acuerdo, porque, dijo, necesita que su denuncia llegue a quienes deben actuar.
Las afirmaciones corresponden al relato de la entrevistada y se presentan dentro de un ejercicio periodístico. Los hechos y eventuales responsabilidades deberán ser determinados por las autoridades competentes.
Vea la entrevista completa en @TestimoniosColombia

