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“Es inaceptable”: Restrepo cuestiona el ‘gota a gota’

El Gobierno y el sector financiero plantean ampliar el acceso al crédito formal como una de las principales estrategias para reducir la dependencia de los préstamos informales, un fenómeno que, según el vicepresidente José Manuel Restrepo, mantiene a millones de colombianos bajo condiciones de endeudamiento con altos costos.   

Durante su intervención en el Latam Fintech Market, realizado en Barranquilla, Restrepo calificó como “inaceptable” que Colombia continúe dependiendo del denominado ‘gota a gota’, modalidad que también es conocida como ‘paga diario’ o ‘cobradiario’.

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Según el funcionario, cerca de 10 millones de personas todavía recurren a este tipo de financiación y pagarían, en promedio, tasas equivalentes al 720 % efectivo anual. Restrepo señaló que ampliar el acceso al crédito formal es uno de los principales retos para el sector financiero.

“Es absoluta y totalmente inaceptable que, en un país como este, 10 millones de personas aún estén en medio de esa esclavitud financiera”, afirmó el vicepresidente.

Las cifras de Asobancaria muestran la magnitud del desafío. De acuerdo con el gremio, actualmente 20,3 millones de adultos cuentan con al menos un producto de crédito formal, lo que representa el 51,6 % de la población adulta. La meta planteada por la banca es elevar esa proporción al 75 %, lo que significaría incorporar aproximadamente 10 millones de adultos al sistema de crédito formal.

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El presidente de Asobancaria, Jonathan Malagón, propuso que cinco millones de esas personas puedan ser incorporadas mediante un programa de rebancarización que articule al Gobierno y al sector privado.

La propuesta contempla utilizar garantías estatales y otros mecanismos que permitan que personas que han quedado por fuera del sistema financiero tengan una nueva oportunidad para acceder a préstamos formales.

“Creemos que podemos rebancarizar a 5 millones de adultos. Esto tiene que ser un propósito nacional”, señaló Malagón, quien planteó que el objetivo final es “arrancarle clientes al gota a gota y devolverles una oportunidad en la banca formal”.

La situación no se limita a los hogares. Un estudio de Banca de las Oportunidades sobre la exclusión financiera y el crédito informal de los micronegocios encontró que, entre los establecimientos que solicitaron financiación, el 23,49 % acudió a proveedores informales, entre ellos prestamistas ‘gota a gota’. En contraste, el 58,36 % recurrió a proveedores financieros formales, como bancos, cooperativas, compañías de financiamiento y entidades de microcrédito.

El Banco de la República también ha encontrado una relación entre el acceso al crédito formal y mejores indicadores de crecimiento y formalización de los micronegocios. En contraste, el uso de fuentes informales como el ‘gota a gota’ está relacionado con mayores costos y menores niveles de crecimiento y formalización.

El fenómeno además tiene una dimensión de seguridad. La OCDE ha señalado que una parte importante del crédito informal en Colombia proviene de organizaciones criminales y que los préstamos ‘gota a gota’ pueden estar asociados con cobros mediante violencia y con actividades de lavado de dinero.

De esta manera, el desafío planteado por el Gobierno y la banca no consiste únicamente en reducir el costo de los préstamos, sino en lograr que más personas y pequeños negocios puedan acceder a financiación formal y construir un historial que les permita permanecer dentro del sistema financiero.

La discusión ahora se concentra en cómo ampliar ese acceso sin aumentar el riesgo de sobreendeudamiento y en qué mecanismos permitirían que quienes hoy recurren al crédito informal puedan volver al sistema financiero formal.