Con velas encendidas, pancartas y un mensaje contundente de «Ni un médico más agredido», trabajadores del Hospital Federico Lleras Acosta, sede La Francia, realizaron una manifestación pacífica para rechazar los constantes hechos de violencia contra el personal asistencial y de vigilancia.
La concentración fue convocada de manera espontánea luego de los hechos registrados el pasado fin de semana, cuando varias personas ingresaron violentamente al área de urgencias y protagonizaron una agresión que dejó ocho trabajadores lesionados.
Durante la jornada, médicos, enfermeros, auxiliares, vigilantes y demás funcionarios levantaron su voz para exigir respeto por quienes diariamente atienden a los pacientes del Tolima.
«La salud no se agrede, la violencia no es la salida, el respeto es el camino«, fue una de las consignas repetidas durante la manifestación.
Jefferson Perdomo, uno de los voceros de la protesta, explicó que la agresión ocurrida el fin de semana no es un hecho aislado.
«Estamos reunidos levantando nuestra voz de protesta por las constantes agresiones que vivimos en los servicios. Esto no solamente ocurre en urgencias; también se ha presentado en hospitalización, sala de partos, UCI obstétrica y UCI neonatal», afirmó.
El trabajador señaló que el llamado está dirigido a toda la comunidad tolimense para que comprenda que el personal de salud cumple una labor de servicio y merece ejercer su trabajo sin poner en riesgo su integridad.
Respecto a los hechos violentos del fin de semana, indicó que siete de los lesionados ya recibieron el alta médica, mientras que una persona continúa hospitalizada luego de ser sometida a una cirugía en una de sus manos.
Según las versiones conocidas por los trabajadores, varias personas habrían ingresado al hospital portando armas cortopunzantes y ocasionaron daños en las instalaciones mientras atacaban al personal.
Los funcionarios también consideran que parte del problema obedece a la crisis estructural del sistema de salud.
Perdomo explicó que la alta ocupación del servicio de urgencias y la insuficiencia de personal generan largas esperas que, en algunos casos, desencadenan reacciones violentas por parte de usuarios o familiares.
Sobre el caso que originó la alteración del orden, señaló que un paciente fue trasladado al hospital sin signos vitales y, tras ser valorado por el equipo médico, se confirmó su fallecimiento.
«Según las versiones, la familia llegó en estado de alicoramiento y agredió al personal porque no les permitieron ingresar», manifestó.
Durante el plantón también intervino Erika Montoya, auxiliar de enfermería de la sede El Limonar, quien decidió acompañar la manifestación en respaldo a sus compañeros.
«Todos los días venimos con la mejor actitud y con todo el corazón para atender a las personas. Lo que pasó esa noche fue muy difícil para todos nosotros», expresó.
Por su parte, Daniela Flores, auxiliar de enfermería que se encontraba de turno durante los hechos, relató que los agresores lanzaron sillas de ruedas, cascos, piedras y otros elementos contra quienes intentaban proteger a los pacientes y al personal.
«Nos empezaron a lanzar muchas cosas. Nosotros nos defendimos como pudimos. Esto nos afecta emocionalmente porque uno viene solamente a trabajar y a salvar vidas», aseguró.
La trabajadora confirmó que sufrió una lesión en una mano, inicialmente diagnosticada como una fisura, por la cual recibió una incapacidad médica de quince días.
Asimismo, informó que ya interpuso la respectiva denuncia ante la Fiscalía General de la Nación y manifestó su confianza en que las investigaciones permitan judicializar a los responsables.
Según indicó, cuatro personas fueron capturadas por estos hechos.
Durante la manifestación, los trabajadores insistieron en que entienden el dolor y la desesperación que muchas familias experimentan cuando enfrentan una emergencia médica. Sin embargo, recalcaron que ninguna circunstancia justifica las agresiones físicas o verbales contra quienes dedican su vida a salvar la de los demás.
Con velas encendidas y mensajes de solidaridad, el personal del Hospital Federico Lleras Acosta cerró la jornada reiterando un llamado a la ciudadanía y a las autoridades para fortalecer las medidas de seguridad en los centros asistenciales y garantizar que médicos, enfermeros, auxiliares y vigilantes puedan cumplir su labor sin convertirse en nuevas víctimas de la violencia.


