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EN PROFUNDIDAD 17-07-2021

“Es desgarrador perder a un familiar por Covid-19”: crudo relato de una ibaguereña

“Es desgarrador perder a un familiar por Covid-19”: crudo relato de una ibaguereña

Miles de familias en el país se han visto afectadas por la pandemia del Covid-19, sin embargo, una historia diferente sucede con aquellas personas que han perdido algún familiar a causa de este mortal virus.

Este es un relato de Carolina, una ibaguereña que perdió a un importante miembro de su familia tras haber sido diagnosticado con Covid-19. Narró el último adiós a su tío, quien tenía 72 años de edad cuando falleció.

Dijo que su familiar nunca tuvo hijos por lo que se había convertido como una hija para él. Recientemente el señor había llegado a Ibagué desde la ciudad de Cali, estaba muy contento, porque iba a iniciar una nueva etapa en la capital tolimense, incluso había comprado electrodomésticos y muebles nuevos, era una persona muy activa.

Al cabo de algunas semanas, el adulto mayor presentó síntomas asociados al Covid-19 y luego de realizarse una prueba, lo confirmó. Carolina dice que cierto día ella, su esposo y sus hijos, compartieron un almuerzo con el tío y hasta rieron juntos, sin saber que sería la última vez que lo verían con vida y, es prácticamente el mismo relato en otros ciudadanos, quienes han perdido a sus familiares, un padre, una madre o un hijo.

“Es desgarrador perder un familiar que fallece por Covid-19, es una situación muy compleja. Mi familiar duró ocho días en cuidados intermedios y luego estuvo 22 días en una UCI. Nunca más lo vimos, lo vimos justo antes de que se contagiara. Nunca supimos de qué manera se contagió”, dijo.

La mujer señaló que el señor tenía otros problemas de salud como hipertensión y diabetes, incluso había obtenido su primera dosis contra el Covid-19, pero no alcanzó a aplicarse la segunda que quizás le hubiera ayudado a salvar su vida.

“Es bastante triste, debido a que nunca más lo volvimos a ver por cerca de un mes. No volverlo a ver o acercarnos por esos días en el hospital. También, fue ver cómo lo tenían a él cuando fui a reclamar su cuerpo”, expresó.

Ella recuerda que el tío murió en la UCI de un reconocido hospital de Ibagué y los llamaron a las 5:25 de la mañana, un domingo.

Les dijeron que había presentado una arritmia cardíaca, un paro respiratorio, que hicieron todas las maniobras de recuperación y desafortunadamente falleció.

“Luego me acerqué a la clínica, tuve que reclamar una serie de documentos, pero su cuerpo ya no estaba en la UCI, porque estaba en la supuesta ‘morgue’ y lo digo entre comillas, porque para mí no era una morgue”, acotó.

Carolina relató que lo encontró totalmente envuelto en un plástico blanco, donde no sabía si era efectivamente su familiar. Sólo reconoció que era él, porque encima del cuerpo había una hoja tamaño carta escrita con el nombre, cédula y el por qué murió.

“Lo que más me impactó fue darme cuenta que no era una morgue, sino que era un depósito temporal de cadáveres, así lo llaman. Prácticamente estaba al sol y al agua, no es como las otras dependencias que hay en la clínica. Muy fácilmente pueden entrar roedores, moscas, zancudos, insectos y en esas condiciones duró mi familiar por más de 10 horas”, narró.

“Eso para nosotros como familiares, fue tan doloroso verlo en esa condición que terminó. Luego adelantamos el proceso de cremación, en el que ni siquiera podíamos acercarnos a su ataúd, ni hubo velación, eso fue muy triste”, agregó.

El cuerpo del adulto mayor lo envolvieron en otra bolsa negra y lo más dramático de todo es que Carolina no logró hacer una despedida como ella hubiera deseado, ya que el protocolo es que salía de la clínica directamente a la funeraria y luego, al cementerio.

“Eso nos dolió y cuando lo fuimos a dejar en el cementerio, sólo estábamos mi esposo y yo”, indicó.

El resto de la familia vive en Cali y, los padres de ella y sus hermanas habían salido de la ciudad, ya que era puente festivo. Tan solo 10 horas después de la muerte del señor, lo dejaron en el horno crematorio.

“A uno lo dejan hasta la puerta del cementerio. Allá tampoco lo puede ver uno y uno debe llevar el duelo así, sin poder despedirse, ver si verdaderamente es el familiar y ya ahora esperamos que nos entreguen las cenizas que será este 19 de julio”, aseveró.

La mujer hace un llamado de conciencia a toda la ciudadanía porque, así como ella, más de 3.000 familias en Ibagué han pasado por lo mismo.

Aquellos que han pasado por la enfermedad y no presentaron alguna gravedad o quienes pasaron varios días en una UCI y salieron victoriosos, saben que esta enfermedad puede ser mortal y que están en las manos de cada persona cuidarse.


Por: Fernanda Rojas

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