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OPINIÓN 24-06-2020

LOS COSTOS FIJOS BAJO LA LUPA

LOS COSTOS FIJOS BAJO LA LUPA

Desde hace algo más de un mes, he venido proponiendo en diferentes escenarios que se libere el 30% de los ahorros que los colombianos tenemos en los fondos de pensiones para que ello coadyuve en la reactivación económica. El valor actual acumulado en los fondos es aproximadamente $240 billones ($240.000.000.000.000) y, en caso de que el Presidente y su grupo de asesores lo apruebe, se liberarían flujos de caja por alrededor de $72 billones que quedarían en manos de todos los colombianos para subsanar el déficit económico de la canasta familiar y reactivar sus vidas productivas.

Ya el Ministro de Hacienda, hace una semana por un medio de comunicación nacional, indicó que estaban evaluando esa posibilidad. Pero casi que, de manera simultánea, sale el Presidente y dice que ello no es conveniente, porque aumentaría la inflación y otros efectos colaterales que no supo sustentar.

Debemos entender que la inflación llegará a nuestra economía independientemente de la liberación de los dineros que hay en los fondos de pensiones y que, lo expresado por el Presidente corresponde más a un acuerdo con el sector financiero que, a una realidad económica, puesto que la nueva realidad trae alzas y bajas en los precios.

Para citar algunos ejemplos:

Los tiquetes aéreos con una ocupación menor en 50% de la capacidad del avión y un costo IGUAL de leasing (los aviones se compran bajo la modalidad de leasing), conllevará necesariamente a que los precios de los tiquetes se dupliquen, por disminución en la capacidad instalada. Y si a ello le adicionamos, que los aviones deben tener un proceso de esterilización antes de abordar, este costo debe ser trasladado al usuario final a través del aumento en el tiquete. Es decir, el tiquete subiría cerca de un 130% con una ocupación del 50% de la capacidad del avión. Frente a este particular, puesto el que tenga dinero, que pague por viajar en avión. El que tiene para el whisky, que tenga para el hielo.

Lo mismo sucedería con los transportes intermunicipales y urbanos.

En términos de bares y restaurantes, con distancias de 1.5 metros, también reducirá el volumen de mesas ocupadas y la cantidad de personas atendidas. Por ende, el que quiera comer a la carta debe sufragar un mayor costo de los alimentos que le permita al comerciante pagar sus costos fijos de arrendamiento y nómina. El mismo arriendo fijo, con menor volumen de clientes.

Hoy en día, los conductores de taxis claman que les bajen la cuota diaria porque hay menos personas para transportar en las calles. Están trabajando a pérdida.   Así mismo, los arrendatarios de locales en centros comerciales están esperando que la cuota de administración sea muchísimo menor. Cómo es posible que, si el centro comercial está cerrado, sigan cobrando la misma cuota de administración a los arrendatarios. Hay menos vigilancia, no hay tráfico de personas que ensucien los pisos, no hay uso de baños, no encienden luces de las zonas comunes, etc. es inaudito que no haya disminuido.

Así mismo sucederá con lo cinemas, taxis, sistemas masivos de transporte, hoteles, etc. Al final del día, la oferta y la demanda se cruzarán y llegaron a precios donde sea posible comprar y vender. Pero es indispensable que haya dinero para encontrar ese nuevo punto de equilibrio.

Y la misma razón que argumentó el Presidente para no liberar los fondos de pensiones en ese 30% son las que hoy día sirven de fundamento para mejorar el poder adquisitivo de los colombianos, de los que viajan en avión y de los que viajan en bus.

Es imperativo que los comerciantes, solos o con acompañamiento de gremios, alcaldías y gobernaciones, hagan un diagnóstico serio de la estructura de costos fijos dado que de ellos depende su posibilidad de sobrevivir con menos clientes, Ahora, todos a competir con alta calidad, bajos precios y bioseguridad lo cual implicará un costo adicional.

El nuevo valor agregado que revisarán los consumidores será:  Es el sitio seguro en materia de contagio? ¿Mi familia está aislada adecuadamente? ¿Cumplen con los protocolos todos los empleados de ese establecimiento? Y lo que no tiene en cuenta el Estado, es que esos protocolos son costosos y sumando a la menor capacidad de atención y un alto costo fijo, quebrará a los negocios que no se preparen para tal fin, así los dejen abrir sus puertas.

Debemos juntar esfuerzos y recursos económicos para definir metodologías que promuevan la evaluación de cada uno en los sectores económicos y nos permita recuperar el tejido social/empresarial en una dinámica donde sobrevivirá el más rápido y no el más fuerte.

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