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OPINIÓN 14-04-2020

EDITORIAL: La Calumnia y la Injuria, dos virus que contagian Ibagué

EDITORIAL: La Calumnia y la Injuria, dos virus que contagian Ibagué

Queremos iniciar este artículo de opinión, dando a conocer cómo define la ley colombiana los dos virus, aparte del Covid-19, que circulan por estos días en nuestra ciudad.

Se define como calumnia “a la imputación de un delito hecho con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad; así mismo, la injuria se define como la acción o expresión que lesionan la dignidad de otra persona, menoscabando su fama o atentando contra su propia estimación”.

Después de haber sido contextualizado usted, querido lector, decimos que nos causa mucha tristeza escuchar, ver y leer tantos comentarios insulsos, sin conocimiento, vulgares, denigrantes, mordaces e irrespetuosos sobre un comerciante y su familia, que lo único que han hecho en Ibagué, es ser y seguir siendo generador de riqueza y bienestar para muchas familias en nuestro territorio.

Don Carlos Alvarado y su familia, se han convertido a través de la historia en nuestra ciudad en un referente de tenacidad, compromiso, disciplina, honestidad Y capacidad empresarial.

Lo triste de toda esta historia es ver, cómo la envidia, la cizaña, el rencor y la impotencia de los fracasados, se impone en una sociedad que ni el Covid-19 logrará cambiar; pues los ciudadanos de bien nos dejamos influenciar por esos cibernautas, que no son más que individuos sin méritos, desocupados canallas y siempre preocupados para que a los demás les vaya mal.

Cabe precisar que, si en este ejercicio comercial que se realizó entre la Alcaldía y Mercacentro existiera alguna irregularidad, serán los entes de control, Contraloría, Personería, Procuraduría y Fiscalía los que lo determinarán. Irresponsable será siempre hacer juicios apriori sin documentos y más grave aún, sin ningún tipo de información. Mas bien dediquémonos a hacer el bien y ayudar a nuestros semejantes, esa sí que es una exigencia personal.

 

 

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