Última Actualización: Martes, 31 de Marzo del 2020

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OPINIÓN 24-02-2020

Hospitales sin politiquería

Hospitales sin politiquería

Creo que de los más importantes anuncios -y ojalá decisiones- si no el más importante del actual Gobernador del Tolima, Ricardo Orozco Valero, es el de informar que terminará con la práctica tradicional, clientelista y politiquera de ver a los hospitales como parte del botín de los grupos políticos que ayudan a llegar al poder. Es decir, acabar con las cuotas en salud.

“Un gerente capturado por la politiquería es un problema que queda enquistado cuatro años y eso desangra a cualquier gobierno local”, se le escuchó decir ante los medios de comunicación con la mesura, pero la contundencia, que comienza a dibujarse como su estilo de mandato.

La selección de gerentes y directores (o directoras) se hará bajo criterios estrictamente técnicos, aseveró Orozco Valero y solo le responderán a él como designador (adjetivo de uso obsoleto) de los mismos. Sin duda una gran responsabilidad pública y una apuesta riesgosa porque ha asumido toda la responsabilidad al expresar que serán personas de su total confianza, “y voy a tener todo el control sobre los hospitales”.

Riesgosa, porque de presentarse alguna situación anómala o irregular de esos gerentes próximos a nombrar en semanas, él cargará con el lastre de ese nombramiento y del ejercicio de control y vigilancia requerida en ellos. Amén, por su puesto, de lo que deben hacer los organismos de control, las juntas directivas y la misma ciudadanía.

Precisamente, ese es otro llamado que debe hacerse, a que las juntas directivas, veedurías, las ías y los ciudadanos ayuden a consolidar el anuncio de Orozco y denuncien malas prácticas, clientelismo y hechos corruptos con la sagrada plata de la salud pública que está bien escasa. Llamado que se hace mucho más necesarios ahora que el Gobierno inició la implementación de la llamada Ley de Punto final de la deuda con el sector salud, pero la plata de cobros y recobros va para los huecos de las EPS y no se asegura que llegue a cabalidad a hospitales, centros médicos e IPS, que son quienes cargan la peor parte.

Además, según entiendo, la carga de la implementación de ese punto final recaerá sobre las gobernaciones y alcaldías en todo el proceso técnico, procedimental y de pagos y se les dará un plazo no mayor a 20 días para pagar a las EPS una vez se giren los recursos o los mismos volverán a las bolsas de la Nación. 

En fin, volviendo al anuncio del Gobernador, lo que todos esperamos es que para esos hospitales (ocho, según creo) sobre los que tiene la potestad de nombrar en Ibagué, Honda, Líbano, Mariquita, Chaparral, Melgar, Lérida,  entre otros,  el mandatario acierte porque sería beneficioso para todos los usuarios del sistema de salud público, que todos sabemos siempre permanece como paciente calamitoso, porque cualquier hecho abrupto le puede ahondar su déficit. Por ejemplo, la sola declaratoria de quiebra o cierre de una EPS con deudas puede dar al traste intentos de saneamiento fiscal, porque representan cifras enormes y recursos que ya no ingresarían al centro hospitalario; como entiendo sucede actualmente con el Federico Lleras, de darse tal situación.

Creo que Orozco se le adelantó a Duque antes del anuncio del pacto por la transparencia en el sector salud llamada “Al Hospital Contigo”, y anticipó que la primera acción debería ser despolitizar las gerencias hospitalarias y de ahí para bajo los otros cargos directivos y administrativos. Incluso, me cuentan fuentes fidedignas que a los representantes José Helver “Choco” y Jaime Yepes, que ya habían ido a pedir parte de esa torta, los bajaron del bus con el anuncio público. Al igual que a algunos de sus colegas de Congreso.

Esperemos que en abril próximo sea un hecho la decisión del mandatario regional para con instituciones tan vitales, literalmente hablando, como son los hospitales públicos. Que los nombres no se repitan y lleguen nuevas y nuevos, porque por muy bien que alguien lo haga siempre es malo permanecer tanto tiempo en un cargo de dirección pública, la historia está plagada de malos ejemplos. Hay que apoyar dicha iniciativa, pero también mantener un ojo crítico y vigilante sobre los recursos de la salud.

Por: Nelson Germán Sánchez Pérez –Gersan-

 

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