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OPINIÓN 25-03-2019

En manos de la juventud

En manos de la juventud

Por: José Antonio Buenaventura Castro

Me gusta que la gente joven progrese y se llene de aspiraciones, los viejos ya tuvieron su momento y aunque puede sonar algo excluyente y odioso la vida pasa sin consentimiento, sin dar espera, sin tregua, quizá sin misericordia. Los días pasan, las semanas transcurren, los meses llegan y, así la vida se nos está yendo de manera atropellada. Como el rio que fluye a la mar, así fluye nuestra vida a la mar del olvido. Para mi es sumamente doloroso ver niños o jóvenes deambulando por las calles y, mucho más doloroso es saber que nos hemos acostumbrado a este carnaval cruel; este horroroso espectáculo es nada frente a nuestro ojos, nos acostumbramos a esto que ya el asombro pasó a segundo a plano. El rumbo del país esta manos de la juventud, sí, así es. Como un día Jaime Garzón lo dijo: “Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvarlo. ¡Nadie!”. Plenamente convencido de la anterior afirmación apostó toda su vida a crear una mentalidad diferente en la juventud. Hasta que lo silenciaron, pero por más que haya callado su voz, sus palabras retiñen en nuestros oídos. En mi época universitaria siempre reproché el estudiante mediocre, el de la “chiva” o sea el de la “copialina”, el que celebraba cuando no había clase y, es que es absurdo pagar cuantiosas cifras para estudiar y celebrar cuando no hay clase. Conocí tantas personas sin deseos de estudiar que, hoy pienso, que peligroso sería dejar el rumbo de nuestro país, en manos de estos personajes. Pero no soy tan pesimista. Sigo pensando como Garzón, el que mataron, que la juventud es la llamada a construir país y sociedad. Los viejos, haciendo referencia a aquella población que fue joven y no hizo nada por el país, porque si algo hubiesen hecho, esta reunión de desesperados llamada Colombia sería muy amena, ya tuvieron su oportunidad es por ello que creo que la juventud es la actora directa del cambio. Tienen que haber nuevos Manuel Elkin Patarroyo, muchas Maripaz, nuevos Luis Caballero, muchos Alci Acosta, muchos Rodolfo Llinás, muchos Jaime Garzón, muchos Fernando Vallejo, muchas Piedad Bonet, muchas Laura Restrepo y, un sin número de personajes que han dejado en alto el nombre del país y han contribuido a la construcción solida de una patria medianamente culta. A veces temo que la juventud este mal enfocada, poco leen, no saben de música clásica, no saben de escritores y obras clásicas, no ven cine, ni arte; esto es muestra de que la sociedad está enferma, está en coma y muy probablemente muera de inanición cultural. Veo mucha pasividad, pocas revoluciones, a lo menos la del amor; recuerdo que un viejito profesor llamado Jorge Enrique Córdoba Poveda decía: quien en su juventud no fue de izquierda, no tuvo corazón… (La frase continua). Les dejo de tarea investigar el resto de la frase no quiero que por cuestionar la frase de mi profesor se pierda el norte de este escrito. Los jóvenes deben ser inquietos, cuestionar todo, no tragar entero, exigir cambios sociales; pero nos hemos vuelto seres inertes, estáticos que esperamos que otros hagan y decidan por nosotros. Tomemos el timón de esta barco llamado Colombia y llevémoslo a mejores aguas, que los viejos teman de la juventud, que se asusten de ver una generación demasiada culta, con deseos de generar el cambio y, si se oponen mucho a esto, pues lancémoslos del barco y que los tiburones hagan fiesta.

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